Listo, ahora ya sabes qué es un slogan y por qué es importante para tu negocio.

Pero créeme, crear uno no es tan fácil como puede parecer.

En pocas palabras, debe ser capaz de dar a trasparecer la historia de la marca: cuál es su concepto, los beneficios que puede traer y lo que la hace especial.

Resumiendo, el slogan debe dar a entender por qué tu producto o servicio es la mejor opción.

¡Veamos eso!

1- Conoce a tu público


Al comienzo de toda estrategia de comunicación, uno de los pasos iniciales es saber exactamente cuál es el público que va a comprar tu producto o servicio.

Sin embargo, no basta solamente descubrir el rango etario, género, renta y otros índices demográficos de los clientes. Esas informaciones son importantes, pero ellas no le dan profundidad suficiente para la creación de piezas y textos.

Así como en la producción de contenidos, te recomendamos que tengas una buyer persona en mente para dirigir todos tus esfuerzos de comunicación. El concepto de buyer persona puede definirse como un perfil semi ficticio que representa a tu cliente ideal.

Sencillo, ¿verdad?

Pero al crear una narrativa para esa persona, eres capaz de entender cuáles son sus objetivos y dificultades, cómo ayudarla y cómo comunicárselo.

Vas a crear tu slogan para una persona que realmente puede existir, diferente del alcance de los datos, que no remiten a un rostro, por más precisos que puedan ser.

En un ejemplo práctico, sería negativo utilizar términos en otro idioma o palabras difíciles si tu marca tiene un abordaje más popular. Con la buyer persona logras entender cómo hacer este abordaje por medio de un vocabulario accesible.

  1. Demuestra por qué eres el mejor
    El slogan va a ser un medio más para expandir la personalidad de tu empresa y está claro que quieres destacar aquello que tiene de mejor, ¿no es cierto?

Empieza enumerando todo aquello que hace a tu empresa diferente de la competencia, ya sea el precio, la tradición, la calidad, en fin, aquello que lo separa de las otras.

Eso se trata de establecer el diferencial competitivo, bastante utilizado durante las ventas y que puede ser argumentado para una frase de impacto capaz de convencer al consumidor a escoger tu marca.

Podemos citar el slogan de M&M: “El chocolate se derrite en tu boca, no en tu mano” que muestra una característica que otros no la tienen.

  1. Ten un posicionamiento
    Además de mostrar los puntos en los que te destacas, es posible indicarle al consumidor los beneficios y las funcionalidades de tus productos y servicios dentro de tu ramo.

De esa forma, te posicionas de acuerdo con la utilidad de tu marca y muestras cómo se encaja en la vida del comprador, de qué trata y qué va a ganar al optar por ella.

Un buen ejemplo es el slogan de Nesquik “el comienzo perfecto para un día feliz y activo” cuya función de bebida para comenzar el día queda bastante clara.

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  1. Haz listas de palabras y combínalas
    En el momento de crear el slogan, una buena táctica es elaborar listas con palabras que se relacionen con tu marca, priorizando adjetivos, verbos y sustantivos que tengan conexión con tu objetivo.

En los adjetivos, comienza con los más comunes y sus antónimos y ve canalizando para los que puedan describir tu marca. Por ejemplo, “moderno” y “tradicional”, “ligero” y “profundo”, “complejo” y “práctico”, entre otros.

Ya en la hora de los verbos, busca relacionarlos con el área de actuación. Recuerda las acciones que el cliente va a tomar con tus productos y lo que puede sentir y hacer después.

Si está relacionada con la industria alimenticia, vale la pena colocar “saborear”, “probar”, “comer”, “degustar” y “apreciar”. No te olvides de incluir algunos más generales como “encantar”, “recomendar” y “aprobar”.

Para finalizar, coloca en los sustantivos todo aquello que entre en el universo de tu marca. Para una marca de productos para el cabello, puede ser interesante hablar sobre nutrición, hidratación, brillo, suavidad, movimiento y color.

Además, no te limites e intenta introducir algunas palabras irreverentes que no salen de tu cabeza o que te hayas acordado de casualidad. Sorprendentemente, pueden ayudarte a dejar tu slogan más creativo.

Con todo eso en las manos, es hora de partir para la próxima fase del brainstorming y realizar pruebas con el material que ya tienes. Ve relacionando las palabras que conseguiste hasta formar algunas frases cortas.

No pares en las primeras tentativas, porque es importante conseguir una buena variedad de opciones. Ten en mente algunos consejos:

Sé honesto
No prometas nada que tu producto no pueda cumplir. El consumidor se va a decepcionar, puede reclamar y mucho peor, colocar en riesgo tu reputación en el mercado.

Es mejor ser sincero y atender sus expectativas. Ese es el camino para volverlo fiel a tu marca e, incluso convertirse en su promotor.

Sé directo
Ahorra palabras y cita solamente lo esencial. Tu empresa puede tener innumerables cualidades y hacer maravillas para tu cliente, pero no necesitas hablar todo eso de una sola vez.

Es mucho más difícil memorizar una frase larga que algunas palabras, ¿cierto? Por eso, intenta hacer tu slogan corto, sin ultrapasar 8 palabras.

Apuesta en aquello que realmente va a convencerlo y deja que el cliente descubra los otros beneficios en una descripción más profunda en el embalaje del producto o en tu sitio web.

Sé pegajoso
El slogan debe ser divertido y de fácil repetición. Por eso apuesta en palabras fuertes e intenta hacer un buen juego de palabras también, incluyendo rimas, por ejemplo.

Además, una buena técnica es repetir el nombre de la marca dentro de él, como algunos ya lo hacen. Eso ayuda a reforzar el nombre de la empresa en asociación con el mensaje transmitido.

Otra consideración es también asociarlo con tu logotipo. En el caso que ya tengas uno, es bueno retomar sus valores transmitidos e incluso su estética.

  1. Escoge los finalistas
    Listo, después de la combinación de palabras y formulación de las frases, llego el momento de escoger entre los slogans.

Antes de todo, haz una revisión gramatical para verificar si está todo de acuerdo con las normas ortográficas y no llevarlos adelante con pequeños errores que pueden perjudicar tu imagen. Parece tonto, pero es muy importante hacer esto.

En una selección inicial, di los slogans en voz alta. Con esto, podrás identificar el que es sonoro y se queda más fácil en la mente. De esta forma, selecciona las mejores opciones.

Prueba los finalistas con tus familiares y amigos y verifica cuál es la aceptación de cada uno.

Mira cuáles son sus pros y contras, haz la corrección de lo que sea necesario y establece un ranking entre ellos.

Al final, identifica si alguno de ellos ya está siendo usado en algún otro proyecto. En el caso que su uso esté disponible, regístralo en nombre de tu empresa y aplícalo en tus acciones de marketing.

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